miércoles, 16 de julio de 2014

Aún recuerdo tocarle la cintura a todas esas fulanas, bajarles las medias y pensar en ti; musa perfecta.
Recuerdo cada estúpida vez que me quedé sin aliento intentando llenar el vacío que no quieres llenar con tu vestido negro. ¿Donde estás, musa perfecta? Te busco en otros labios, acariciando otras manos que nunca son las deseadas.
Nunca he sido una buen  partido, pero créeme que he sentido como nadie tu ausencia.
De cortes y heridas estoy llena, porque nunca he sabido darme amor. ¿Sabes lo que quiero decir no? ¿Sabes lo que tengo pa dar no?

Que absurda soy, pensaréis, por escribir a alguien que todavía no conozco.

sábado, 31 de mayo de 2014

Lloro sin querer o de un dolor inexplicable que siempre llega sin avisar pero haciendo daño; hiriendo fuerte y dejando huella. Las cicatrices siguen intactas, en el punto de mira; son de "se mira, pero no se toca", no está bien meter el dedo en la llaga porque profundizar duele y lo sé ahora mejor que nunca. Que sigo buscando esa paz, esa calma ideal para dejarme llevar, porque esta guerra interna está dejando demasiadas muertes ya. Tengo miedo, de quedarme quieta mientras todos caminan, de quedarme sin oxígeno viendo como todos respiran.

domingo, 23 de febrero de 2014

Me gusta sentarme en mi escritorio entre lápices y láminas de dibujo por las mañanas. Llegar a casa y darme un baño de agua muy caliente cuando estoy cansada. No me gusta demasiado ir a clase, odio estar pegada a un estúpido pupitre; pero aún así lo hago.
Me gustan las flores y tengo cierta debilidad por los tulipanes.
Escuchar la lluvia cuando estoy a punto de quedarme dormida.
Hacer las cosas a mi manera; no soporto que alguien me diga lo qué debo hacer.
Me gusta el olor de los libros recién comprados y el tacto de la ropa nueva. Por alguna extraña razón, me pongo nerviosa cuando el camarero pregunta qué que voy a tomar.
Adoro las llamadas largas antes de acostarme.
Abrir el buzón y ver que hay alguna carta para mí.
Me gusta la sonrisa de Adele y me gustan los ojos de Emma.
Y abrir de par en par las ventanas cuando empiezan los días soleados.
Mirar viejas cicatrices y pensar, "nunca más".
No me gustan los bebés, y sobreactúo cuando digo que me parecen adorables.
Regresar a sitios en los que he estado hace tiempo, y ver que todo sigue igual; todo menos yo. Me pierden los susurros, las miradas cómplices, los besos azules (cálidos) y también los atrevidos e inesperados.
Me encanta el mar, pero no los días de verano dónde las playas están llenas de gente; yo prefiero pasear por la orilla los días de niebla.
Pero por encima de todas esas cosas, me gusta oír que soy rara, o especial; raramente especial.
O yo que sé.

sábado, 15 de febrero de 2014

Esta vez apuesto mis mejores cartas. Mis únicas cartas. Porque ya no tengo nada, absolutamente nada que perder. Me han vaciado completamente por dentro, se lo han llevado todo. Mis ganas de vivir. Mi felicidad.Mis mil motivos. Me han llevado hasta el borde del precipicio, haciendo que cayera en el agujero negro del que ahora me dispongo a salir. ¿O acaso pensábais que yo ya me iba? Sólo estoy muriendo para poder renacer, una vez más. Dije que pelearía hasta morir. Que pelearía por mí, por volver a ser la mejor. Que pelearía por recuperar todo aquello que me han arrebatado y por conseguir todo lo que nunca me dieron.
Van a devolverme lo que es mío. Mi niña interior se ha armado hasta los dientes y está dispuesta a atravesar. Seguirá ahí para daros qué hablar, para recordaros una vez más, que las balas no se rompen y que joderá vivo a quién intente destruírla.

miércoles, 5 de febrero de 2014

"El corazón duele. Duele no porque esté lleno de cosas, sino porque está vacío, con el anhelo de volver a sentirse completo. Rebosante y con esperanza de mejores tiempos. Quiere sentirse vivo, sin embargo el miedo de nunca encontrar lo suficiente lo detiene, lo bloquea completamente de ir detrás de cualquier rastro o vestigio de algo que tal vez algún día le habría hecho feliz..."

martes, 7 de enero de 2014

Nunca perder, nunca abandonar.

"Querido trabajo duro, solía odiarte. Cuando decías mi nombre, huía de ti.
Cuando sabía que vendrías, me escondía de ti.
Cuando influenciabas a otros para que me hablaran de ti, rápidamente inventaba excusas para alejarme.

Asustada del dolor, porque no quería lastimarme.
Asustada de fallar, entonces ni siquiera lo intentaba.
Asustada al oír tu nombre, por lo que has hecho a otros.
¿Quién te crees que eres? Asustándome por quién eres,reflejándote en el espejo la sombra detrás de mí. Doy un paso y sigues delante mía.
El sudor en mi cara, las lágrimas en los ojos; seguiré hacia adelante.
Escuché que no dices mentiras, que conviertes al pobre en rico, malas calificaciones en buenas. ¿Hay algo que no puedas hacer? Ahora mírame, tú hiciste de mi quién soy hoy, y por ti, tengo esta actitud de nunca perder, nunca abandonar. ¿Abandonar? Esa palabra no existe en mi vocabulario. Mientras ellos abandonan, yo sigo adelante.Cuando duermen, yo trabajo más duro.
Cuando dicen que no pudo y me relegan, les demuestro que sí puedo.
Cuando les cuento mis sueños, mi futuro, se ríen y entonces, yo río menos. Soy una cazadora de sueños y eso significa que busco mis propios sueños y los de nadie más. Sólo yo puedo vencerme, soy yo contra mi propio entrenamiento.
No existe la derrota.
No voy a perder.
Llegué hasta aquí y tengo claro que no voy a detenerme ahora, a echarme para atrás.
Querido trabajo duro, papá tenía razón sobre ti. Cumples lo que prometes, y por eso, te adoro. ¿Como no hacerlo? Ya no me escondo de ti. Estoy esperándote. De hecho, ¿dónde estás? Te necesito."