martes, 12 de febrero de 2013

Supongo que cuando todo es tan jodidamente perfecto hay que buscarle alguna pega.

Sonrisa mezclada con tristeza.Confianza ciega.Edificios sin construir.Conozco la soledad hasta el punto de hablar conmigo misma.Es como el que ve una película en blanco y negro; está presente la melancolía.Cartas sin destinatario.Repetirme cada día que todo está bien.Repetirme cada noche que podré construír el invierno.Que vais a avisarme antes de hacerme daño.Restos de la ciudad de los lamentos.El reto absurdo de cambiar.Y volver a caer. Caer como muchas otras veces, aunque en esta ocasión,con la ayuda de un paracaidas.Por si a alguien le apetece caer conmigo.
Como una sonrisa sin felicidad. Como una cena romántica sin velas. Como un cantante sin voz. Como una guitarra sin cuerdas. Como un invierno sin frío. Como una tormenta sin relámpagos. Como un sofá sin cojines. Como una cama sin almohada. Como un prostíbulo sin prostitutas. Como un amor a distancia sin kilómetros de por medio. Como París sin la Torre Eiffel. Como Manhattan sin el Empire State. Como Holmes sin Watson. Como Batman sin Robbin. Como Romeo sin Julieta. Como Nobita sin Doraemon. Como Charlie sin sus ángeles. Como el Detective Conan sin el suplantador de voz. Como Oliver sin Benji. Como Billy sin Mandy. Como Brandy sin Mr Whiskers. Como las Supernenas sin Mojo Yoyo. Como Clark Kent sin Superman. Como Scooby Doo sin Shaggy. Como Epi sin Blas.Como yo. Porque no sé qué me falta.