sábado, 2 de noviembre de 2013

Hablando conmigo de ti.

-Lo sabes, no te conviene. Te han contado mil historias sobre ella, sabes de sobra que te está tratando como a una más.
Y sí, no pongas esa cara de incrédula, PARA ELLA SÓLO ERES UNA MÁS.
¿No te das cuenta? Ahora eres su favorita, oh, claro, te hará sentir especial. Luego llegará otra, se olvidará de ti y hará lo mismo con su nueva víctima.
Además, no es tu tipo. No sabe lo que quiere.
No sé qué has visto en ella, pero ya puedes ir cortando de raíz lo que sea que estás empezando a sentir. NO te conviene. -dijo mi lado más frío y profesional-

-Pero, ¿te has fijado en la sonrisa que se me sale cuando la veo llegar? ¿O en cómo me mira? Oh, vaya, claro que no te has fijado.Estás tan pendiente de lo que dicen de ella los demás que olvidas lo que me hace sentir CON SÓLO ROZARME.
¿Y qué si no tiene las cosas claras? De acuerdo, de acuerdo, sé que siempre he dicho que me gusta la gente con ideas claras, pero, ¿y qué? Puedo darle tiempo, puedo esperar a que ella sepa lo que quiere. ¿Y quieres saber algo más? No voy a dejarla escapar, esa chica es lo mejor que me ha pasado últimamente.
Cuando estoy con ella, siento que no existe nada más, que sólo estamos nosotras dos, y que el mundo nos observa, envidioso,  desde abajo.- dijo, seguro de sí mismo, mi lado sentimental y sincero.-

viernes, 1 de noviembre de 2013

Respiro tranquila si el mundo empieza a arder.

Y aquí sigo, frente a una hoja en blanco y con millones de cosas que contar. Hoy es uno de esos días melancólicos que consiguen que me encierre más en mi misma. He vuelto a replantearme qué cosas merecen la pena y qué cosas no. He escrito en un papel a parte , lo que me gustaría hacer y no he hecho aún. Y por último, he estado pensando en cambiar. Sí, lo sé, otra vez. No puedo evitarlo; necesito empezar de cero constantemente. Es como si tuviese un pequeño botón de 'pause' que necesito pulsar cuando ya llevo mucho tiempo funcionando; paro, hablo conmigo misma, me digo que todo irá bien, y a continuación, pulso play. Y mi vida continua.