viernes, 15 de noviembre de 2013

«Intenta lo imposible. No empieces por abajo porque ya estás abajo. Sube rápidamente antes de que te quiten la escalera»

El reto absurdo de cambiar.

Dicen que los mejores siempre son los últimos en pasar a la acción. ¿Os habéis fijado que en algunas películas, cuando están a punto de matar a alguien, siempre aparece el héroe?
Aunque no sé qué tiene eso que ver conmigo. Aquí nadie va a matar a nadie. ¿O quizá sí? Tal vez la vida que hasta ahora he llevado es la antagonista. Y en ese caso, tengo que salvarme a mi misma. Ser mi propia heroína.
Es una bonita filosofía, ¿verdad?
Lo que intento decir con esto es que esta mala racha no va a durar toda la vida. No pienso quedarme de brazos cruzados viendo como todo se cae a pedazos.

Ya he perdido demasiadas sonrisas.

Un punto final necesario.

Siempre he sabido dónde está el problema. Mis mil y un intentos por conformarme con lo que veo no han servido de nada, sólo he estado engañandome a mi misma todos estos años.

Hace demasiado que no me miro a un espejo, no soporto la idea de verme más de cinco segundos seguidos. Es como un mecanismo de autodefensa, no me miro para así no odiarme más.
Pero la basura me llega al cuello, no me queda otra opción que plantarme frente a uno de esos espejos, mirarme, y dejar de conformarme con lo que veo.
Se acabó, esta vez lo digo en serio.

No quiero odiarme cada vez que paso por delante de algún escaparate y mi reflejo se cruza conmigo.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Vacío.

La radio suena, el rayo de sol se cola por la ventana e ilumina la habitación, y yo miro al techo, como buscando en la pintura blanca una pizca de esperanza.

Todo está tan jodido.
Los días son copias unos de otros. Al despertar, noto que no quiero salir ahí fuera, pero finalmente termino haciendolo. Me levanto con desgana, me visto perezosa, y salgo a la calle con una sonrisa. Las rodillas me pesan, los ojos se me cierran, y los pulmones no me dan un puto respiro. Pongo buenas caras, no quiero resultar aburrida. Soy una excelente actriz.

Durante el día, simplemente me siento vacía.

Pero cuando llega la noche, cuando el mundo calla, y el sol se apaga, los sentimientos salen a la luz,

y me doy cuenta de que en el fondo todo ese vacío es dolor.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Cosas que quiero decirte pero no puedo.

Y ya no sé si eres tú que retrasas, o si soy yo que me desespero. Es posible que no te acuerdes de mí. Es posible, probable, o simplemente cierto. Tan cierto como que yo me he acordado de ti todos los días (y todas las noches).

Seguirás con tus cosas de niña pequeña, con tu sonrisa maliciosa.
Tan perfecta, mírate, tan perfecta.

Yo seguiré con mis cosas de mujer, con mi sonrisa tímida.
Tan imperfecta, mírame, tan imperfecta.

Y quién sabe, si algún día nuestras vidas volverán a cruzarse como ya lo hicieron una vez. Quién sabe si lo harán para que tú te conviertas en mi excepción y yo en la tuya. Quién sabe.

« Oh, my love, my darling, I've hungered for your touch a long, lonely time, Time goes by so slowly and time can do so much...»  « Oh, mi amor, mi querida, He deseado tanto tus caricias durante un largo solitario tiempo. Y el tiempo pasa tan lentamente, y el tiempo puede hacer tantas cosas...»

Es casi irónico, suena esa canción mientras te escribo.
Y las canciones no llegan nunca por casualidad.

Tú tampoco.