sábado, 29 de diciembre de 2012

Uñas, dientes y veneno.

La dulce niña se sentía a gusto consigo misma. Se miraba al espejo y sonreía. "Mira, esa soy yo".Se preocupaba por los demás, confiaba en los demás, nunca decía palabras que pudieran hacer daño, siempre se ponía en el lugar del otro. Era el amor en persona.Pero la dañaron, y a base de palos y más palos la hicieron la mujer de roca.La mujer de roca ya no sonríe al mirarse al espejo, se preocupa por los demás, ya no confía en los demás. A la mínima de cambio, cuando el otro parece querer clavar una pequeña espina en su corazón, saca uñas, dientes y veneno.Finge estar bien, pero por las noches grita en silencio.Porque la mujer de roca echa de menos a la dulce niña. Y la persigue en sueños, y la llama una vez tras otra, pero ella no consiente regresar...porque la dulce niña no quiere recibir más sonrisas a cambio de sus lágrimas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario